Preguntas frecuentes

Sacate todas las dudas sobre la donación de sangre

Para garantizar la seguridad y fiabilidad de la donación. Si fuese remunerada, podría darse el caso de donaciones nacidas de la necesidad económica, que influiría en la sinceridad del donante, pudiendo ocultar datos que de conocerse supondrían su exclusión. Así mismo, al ser voluntaria, evitamos las presiones sociales que el donante podría sufrir.
Con el cuestionario de autoexclusión, se protege tanto la salud del donante, (evitando la donación cuando pueda perjudicarles) como la del enfermo, evitando la donación en aquellos casos en los que pueda existir una mínima duda en cuanto a la seguridad de la sangre.
No mucho. El tiempo necesario para rellenar el formulario de autoexclusión, realizar la entrevista médica, completar el proceso de extracción y dedicar unos minutos a recuperarse. En total, dedicaremos aproximadamente entre 20-30 minutos.
Es una mínima molestia. Tanto el material de extracción como el personal sanitario están especialmente preparados para causar el menor daño.
Legalmente se puede extraer hasta un 13% del volumen total de la sangre de una persona. No obstante, por la estandarización de las bolsas de sangre utilizadas habitualmente, se extraen 450 cc., que supone la cantidad máxima que es posible extraer a una persona de 50 Kg. de peso sin causarle ningún perjuicio.
Sí, es el médico quién debe decidir si puede o no donar en función del estado de salud del donante. Lo que no se puede hacer es la primera donación después de los 60 años.
Porque el material – bolsas de sangre – está diseñado para 450 cc. Cantidad que no se puede extraer a una persona con peso inferior a esos 50 Kg
Se puede donar sangre con un intervalo mínimo de 2 meses. Los hombres pueden donar hasta 4 veces en un año natural, y las mujeres 3. Esta diferencia no es discriminación, sino para compensar las pérdidas que tienen las mujeres por la regla.
No. Es conveniente no tener el estómago vacío, aunque se deben evitar las comidas ricas en grasas.
Depende del medicamento y la razón por la que se esté tomando. Por ejemplo, el consumo de Aspirina y antinflamatorios, permite la donación; en el caso de los antibióticos se debe esperar 15 días desde su consumo.
Sí, siempre y cuando hayan transcurrido 4 meses. En el caso de los piercings, también es necesario dejar transcurrir 4 meses.
Sí, en el caso de la Hepatitis A. Nunca en el de la hepatitis B ni en la C.
Sí. Siempre y cuando la donante se encuentre bien.
En el caso del tabaco, antes de la donación no influye. Después de ésta, se recomienda esperar al menos dos horas para evitar mareos.El consumo de alcohol antes de la donación sí puede contraindicar la misma, dependiendo de cuándo y cuánto se haya consumido. Después de donar, hay que esperar dos horas antes de ingerir bebidas alcoholicas.
En las horas siguientes a una donación de sangre debe evitarse, dado que puede ocasionar mareos.
Se puede donar desde que se alcanza la mayoría de edad legal -18-, dado que la donación es un acto responsable y voluntario. A partir de los 65 años, una persona puede donar si es donante habitual y si el médico – en el momento en que va a hacer la donación- lo considera adecuado.
Sí, solo si se es diabético con tratamiento de insulina, no se puede donar sangre, ya que la donación puede afectar al donante. En el caso de diabéticos tratados con dieta o antidiabéticos orales (pastillas) si pueden donar sangre.
Físicamente no tiene efectos negativos. En raras ocasiones puede causar ligeros mareos, evitables si se siguen las indicaciones médicas.
No, el material es estéril y de un solo uso.
En 24 horas, nuestro organismo ha recuperado el volumen de líquido que tenía antes de la donación y se encuentra en condiciones normales. Antes de ese tiempo, deberemos evitar realizar actividades peligrosas que requieran esfuerzos físicos elevados. El nivel de plaquetas tardaremos en igualarlo 72 horas y el nivel de hematíes 2 meses.
No. La ley es muy clara con ello. Está rigurosamente prohibido comerciar con sangre. No obstante, no debe olvidarse que aunque la donación sea voluntaria y no remunerada, el proceso conlleva gastos: la bolsa que contiene la sangre, los análisis que se realizan, la refrigeración para almacenarla, los gastos del personal que se encarga tanto de la extracción como de la transfusión… Todos estos gastos están fijados legalmente y se denominan “costos de procesamiento de la sangre”. En los hospitales públicos estos costos los paga Seguridad Social, y en los hospitales privados los pagan las aseguradoras médicas o los propios pacientes si son particulares. Toda la sangre extraída en nuestro país está controlada por Organismos oficiales.
La sangre no se transfunde tal y como se obtiene del donante, sino que se utilizan sus distintos componentes por separado en función del tipo de enfermo al que vaya destinado. En primer lugar se determina el grupo ABO y el Rh, para después proceder a realizar una serie de análisis sistemáticos y rigurosos que garanticen la calidad del producto. Una vez analizada se fracciona, obteniendo los diferentes componentes. Estos se utilizan para el tratamiento de distintas enfermedades, como la anemia, leucemia, hemofilia falta de defensas… también se usa en el tratamiento de enfermos de cáncer, ante hemorragias, en la elaboración de medicamentos y otros actos médicos como trasplantes e intervenciones quirúrgicas. Diariamente los, hospitales solicitan a los bancos de sangre las cantidades de los diferentes componentes sanguíneos de acuerdo con las necesidades existentes. Estos deben reservar unas cantidades que cubran posibles urgencias.
En toda España faltan donantes, ya que se estima que se necesitan 50 donaciones anuales por 1.000 habitantes. Actualmente la cifra está en torno a 38,7 donaciones. En Madrid, en 40,72 donantes por mil habitantes y año. (Estadística 2011).
Cada componente de la sangre necesita unas condiciones diferentes para mantenerse en perfecto estado hasta el momento de su utilización: Glóbulos rojos: hasta 42 días a una temperatura de 4ºC. Plaquetas: 7 días, en agitación, a una temperatura de 22ºC. Plasma: hasta 2 años, congelado, a temperatura de –40ºC.
Determinación del grupo sanguíneo ABO y Rh. Determinación de anticuerpos irregulares. Análisis de VIH y Hepatitis B y C. Análisis de sífilis, Chagas, Paludismo y HTLV.
En el caso de la Comunidad de Madrid se recurre a los bancos de sangre de otras Comunidades Autónomas.
Es el tiempo que transcurre desde el momento de contagio de una enfermedad y la posibilidad de su detección mediante un análisis de sangre.
Porque hay menos donantes en esas fechas, y porque las necesidades de sangre se mantienen.
Es la donación que se realiza ante una operación quirúrgica programada. Al paciente, bajo control médico, y con el aporte de hierro necesario, se le extrae su sangre que será conservada y almacenada a 4ºC, para poder cubrir las necesidades que puedan surgir durante el acto quirúrgico.
Es un tipo de donación en la cual sólo se extrae de forma selectiva uno o varios de los componentes de la sangre, devolviendo el resto al donante. La separación de los componentes se realiza mediante la centrifugación de la sangre en una máquina a la que el donante está conectado con un equipo completamente estéril y de un solo uso.
No. Actualmente no existe sustituto artificial viable de la sangre. Continuamente se está investigando para lograrlo.
No. La donación sólo depende del estado de salud de la persona que va a donar.
Los grupos sanguíneos más comunes en la población española son el A positivo y el O positivo, con un 36% aproximadamente cada uno. Sin embargo, el grupo más polivalente (universal) es el O negativo, dado que puede utilizarse para todos los grupos sanguíneos en una situación de urgencia; lo compone entre el 5 y el 7% de la población.
Sí, si su estado de salud se lo permite.
No si ha sido por una estancia acumulativa superior a 12 meses entre 1980 y 1996, ya sea de forma continuada o intermitente. Tampoco en el caso de haber recibido una transfusión en ese país.
Se debe esperar una semana en el caso de cirugía menor y cuatro meses en el caso de cirugía mayor.
No, durante el embarazo y luego debe esperar seis meses desde el parto, o desde la finalización de la lactancia en caso de haberla. En caso de aborto solo hay que mantener una cuarentena igual al periodo de gestación , es decir, si el aborto fue en el primer mes de gestación la cuarentena tiene que ser de un mes.
En el caso de la vacuna de la gripe, no hay inconveniente. Si es la vacuna de la hepatitis hay que esperar siete días; otras vacunas como la varicela, rubeola… hay que esperar 28 días.
No, si las agujas son desechables; en el caso de que no lo sean se debe esperar cuatro meses.
Sí, incluso si se esta tomando medicación: sólo deben estar correctos los niveles en el momento de la donación.
Los ansiolíticos no influyen en la donación.
Las personas que convivan con enfermos de hepatitis B o C no pueden donar hasta que hayan pasado cuatro meses desde la finalización de la convivencia.